Calis

Sexo: Macho

Raza: Mestizo

Edad aproximada: 4 años

Tamaño: Pequeño

Calis, una de las muchas caras del abandono.

Hace ya algunos meses nos llegó a la Protectora este perro gordito, casi obeso, con las uñas largas de no caminar y todo el miedo del mundo reflejado en sus ojos color caramelo. Se llama Calis, tiene cuatro años recién cumplidos y busca la oportunidad de ser feliz y vivir con dignidad, cosas que hasta ahora le han sido negadas por la mala suerte y por peores personas.

Calis llegó tan aterrado que se pasó las primeras semanas escondido en el último rincón de su jaula mirando a la pared, temblando cada vez que otro perro o un voluntario se acercaban, tratando de huir en cuanto se abría la puerta. Sólo se animaba ante el cuenco de la comida, única fuente de satisfacción que calmaba su ansiedad y su tristeza.

Nos hemos acostumbrado a pensar que un perro abandonado es un animal famélico que vaga rebuscando en los contenedores de basura pero, siendo esto verdad, hay otras mil formas de abandono. Tener un perro encerrado, sin pasear ni hacer ejercicio, darle, echarle en estos casos, de comer sin control y no dedicarle atención ni prodigarle un mínimo de cariño es otra forma de abandono.

Ahora nuestro gordito, al que hemos puesto a régimen, ha perdido el miedo, se ha relajado, ha abandonado sus intentos de fuga, busca el cariñito de los voluntarios cuando llegamos y hemos descubierto que le encanta jugar a la pelota. Es decir, que Calis ya está preparado para vivir feliz con una familia que lo saque a pasear, que lo quiera y lo cuide.

Si tú tienes mejor corazón que aquellos que lo abandonaron y se desentendieron de él, si tú estás dispuesto a devolverle a Calis la alegría y la dignidad, escríbenos a  geriatrico@protectoramalaga.com