Cat

Sexo: Hembra

Raza: Mestizo

Edad aproximada: 2 años

Tamaño: Mediano

¡Este animal ya ha sido adoptado!

Lo peor de este voluntariado, de la toma de decisiones en un sitio que su único objetivo es ayudar a los animales, es decidir a qué animales se puede ayudar y cuales no podemos. Nuestros recursos son limitados, el espacio del que disponemos es mucho más limitado, por desgracia no podemos con todos.

Hay decisiones que son más fáciles que otras, si te llega una camada no te lo planteas, los coges, porque sabes que solos no van a sobrevivir. Las realmente complicadas son los avisos de los animales en el monte. No sabemos cuánto llevan allí, si serán adoptables o por el contrario se quedarán toda su vida en el refugio. Tampoco sabemos cómo acercarnos a ellos, si tienen cachorros escondidos que dejaríamos sin madre y un largo etcétera...

También contamos con decisiones por burocracia, todos sabéis que tenemos que rescatar un número de perros de la perrera. Esas decisiones son complicadas, ¿Rescatamos a los más adoptables porque van a tener una difusión rápida y dejarán un hueco para otro perro más fácilmente? O por el contrario, ¿rescatamos los menos adoptables, los que sabemos que están en una situación delicada porque no van a ser adoptados?

Siempre intentamos buscar un equilibrio, pero a veces se nos hace complicado. Cat es de esas perras que se nos hizo difícil decidir. La veíamos totalmente adoptable, cualquier persona vería esos ojitos a través de la jaula y se enamoraría de ella. Era un poco inútil rescatarla porque cualquier familia que llegase a la perrera se la llevaría sin pensarlo. Aun así, la rescatamos porque así hacíamos un hueco rápido para otro perro.

Nuestra sorpresa llega cuando tras meses con nosotros nadie ha preguntado por ella. Ella sigue creciendo en una jaula, sin el cariño de una familia y el calor de un hogar en las frías noches de invierno. No entendemos que está pasando con ella. Es una cachorrita adorable, juguetona, cariñosa, súper obediente...

Sin duda, Cat se porta bien en todas las escenas posibles. Ya sea con otros perros, sin importar el carácter de ellos, ella solo quiere jugar y que le den mimos. También entiende muy bien si un perro no quiere jugar con ella, les da su espacio y muy tranquilamente se acerca a ellos para olerles. Con gatos le pasa lo mismo.

Cat todavía tiene ese carácter de cachorro juguetón, pero es súper obediente. Tuvimos la suerte de poder sacarla a una carrera popular y la disfrutó muchísimo, saludo a todas las personas que había y a todos los perros. Incluso, jugó con muchos de ellos. La vimos disfrutar cómo nunca ha tenido la oportunidad de hacerlo en el refugio y fuimos felices viéndola así.

Cat se merece ya una familia que la quiera todo el rato. Que su familia sea feliz como fuimos nosotros viéndola disfrutar.
 
 
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