Mina

Sexo: Hembra

Raza: Pastor Belga X

Edad aproximada: 5 años

Tamaño: Grande

Ya han pasado dos años desde que Mina y Nuka fueron abandonadas en nuestro refugio. Dos años desde esa tremenda herida en la cabeza de Mina, desde esas dolorosas curas en las orejas de Nuka y qué complicadas fueron, dos años desde...
 
¿Cuántas veces tuvimos que desparasitarlas para quitarles esa enorme cantidad de garrapatas?

Dos años con Mina y Nuka, y podría hacer un cuento infantil con ellas, llamado “Las aventuras de Mina y Nuka” y comenzaría así...

Érase una vez dos hermanitas llamadas Mina y Nuka, y desde que nacieron siempre habían estado juntitas y sin separarse. 

Para cualquiera serían indistinguibles aunque aquellos que más las querían podrían adivinar cuál era cuál con tan sólo tocarlas. 

Mina la más inocente. Todo el mundo se metía con ella, por estar gordita, por ser tan buena... y la pobre sin defenderse. Ella, que aceptaba a todo el mundo tal y como era, aunque fuera alguien que ladrase, maullase o hablase. 

Nuka, la más revoltosa y juguetona de las dos, siempre buscando el apoyo de su hermana. Un poco refunfuñona con los demás ladradores aunque simplemente por aparentar... ya que cuando veía que su dulce hermana era bien tratada entonces ella corría alegre a jugar, ya confiada al ver que no querían dañarlas. (...).

En este cuento contaría cómo las abandonaron; cómo, aunque tuvieron una dura vida encerradas en una jaula, tuvieron una familia muy especial, que fueron queridas y cuidadas. 

Contaría cómo disfrutaban en su pequeño paraíso, Mina tumbada a la sombra observando a los pajarillos y a la gente pasar, con cara reflexiva y pendiente de que su hermana no se metía en ningún lío... y Nuka jugando a la pelota, divirtiéndose, con la boca abierta y la lengua afuera, con sus ojos vivos, siempre pendiente de su hermana, para que nunca le ocurriera nada. Cómo disfrutaban del cariño de esa familia especial que aunque cada día era distinta, ellas siempre seguían ahí. 

Me gustaría contar en este cuento (y me imagino a esos niños nerviosos y con cara de ilusión, deseando con todas sus ganas un final feliz, tal y como yo lo deseo, tal y como debe tener cada cuento) cómo una familia se enamora de las dos y se siente incapaz de separarlas. Cómo sienten amor nada más al verlas, al ver esa relación tan especial que tienen y me gustaría contar que nunca nunca se separarían. 

Ojalá, porque lo que más deseo de este mundo es que... un día pueda escribir:

“Y vivieron felices para siempre”.
 

moduloc@protectoramalaga.com