Olivia

Sexo: Hembra

Raza: Labrador X

Edad aproximada: 6 años

Tamaño: Grande

Este animal está reservado, si estás interesado en él revisa su estado en los próximos días.

Olivia lleva en el refugio más de cinco años, desde aquel día que la Guardia Civil la trajo.

Desde entonces, es nuestra niña mimada, nuestra dulce negrita. Pero la pena empieza a consumirla.

Se pasa las horas sentada en la puerta de su jaula y cuando alguien pasa, lo mira desde abajo y le da su patita, intentando llamar su atención, intentando que la quiera como nosotros lo hacemos.

Es una perrita tranquila, rara es la vez que la vemos correr en el patio. Prefiere andurrear tranquila, pasearse y rozarse con los voluntarios.

Se tumba boca arriba delante nuestra, mostrándonos su barrigota para que se la acariciemos, aunque de vez en cuando le da cosquillas y nos regaña. Entonces nos la comemos a besos y a ella le encanta. También adora darnos besos en forma de lametones humedos y eso a nosotros, nos encanta.

Conoce órdenes básicas, como sentarse y darnos la pata. Aunque la pata siempre nos la da para llamar nuestra atención, la de cualquiera.

Es sociable con gatos ya que le dan un poco de miedo y cuando está con ellos también nos da la pata para que la defendamos.

Aunque las hembras no le hacen mucha gracia, ya que es la señora del lugar, suele llevarse bien con la mayoría de los machos. Convive con cuatro de ellos, algunos jóvenes y otros más mayores, alguno más tranquilo y otros más activos. A ella no le importa mientras no sean perros invasivos, que la agobien. Ellos saben que lo mejor es pasar de ella aunque la verdad es que ella cuando está muy alegre acaba por pedirles juego.

Pasea bien con correa aunque no le gusta estar rodeada de perros desconocidos, y el coche le encanta.

Es un poco posesiva con la comida pero eso en un hogar no es problema, tampoco lo es en el refugio. Le damos de comer por separado de los otros perritos, ella come tranquila y nadie la molesta.

Le encanta el agua y además, en el refugio lo pasa muy mal por el calor que hace, así que en verano siempre vamos varias veces a su jaula para refrescarla. Ella sabe para lo que vamos y se pone muy contenta, se tumba y espera a que la masajeemos con el agua fresquita.

Nos imaginamos para ella un hogar muy tranquilo y amoroso, un hogar con espacio, donde ella pueda andurrear y olisquear. Una casita en el campo, con una familia que la quiera, que entienda lo especial y dulce que es nuestra Olivia.

 

 moduloc@protectoramalaga.com