Popeye

Sexo: Macho

Raza: Mestizo

Edad aproximada: 5 años

Tamaño: Grande

Llega el verano y consigo las victimas que arrastra consigo, en este caso, Popeye, otro caso más de un perro que es abandonado en aquella época del año a la que nosotros llamamos, meses negros. Da igual los momentos, los recuerdos, las vivencias, etc; las vacaciones para muchos parecen ser algo más importante que la vida de un animal y no tienen reparo en abandonarlos, sin culpabilidad ninguna.

Popeye es un perro joven, de una energía media-alta al que le encanta la actividad física, por lo que sería un perro ideal para aquellas personas a las que les guste un perro con el que jugar, con el que salir de ruta y vivir miles de aventuras, y si es posible, viviendo en una casa, mejor que mejor, ya que pensamos que un piso sería un espacio un poco pequeño para Popeye y este puede agobiarle, no obstante, esto no quiere decir que el perro no pueda vivir dentro de casa, sino todo lo contrario, está totalmente capacitado, pero si es cierto que si la casa tuviese jardín donde poder sentirse un animal más libre, sería lo idóneo.

Respecto a su conducta, es un perro muy noble y cariñoso al que le encanta pasar rato con las personas y lo demuestra cada vez que nos ve aparecer por la puerta del chenil, ladrándonos de alegría porque sabe que le toca su ratito de mimos y de juegos con los voluntarios. Es un perro que, aunque al inicio puede parecer que tira, a los dos minutos se relaja y camina perfectamente a tu lado de forma tranquila y explorando los alrededores, algo que le encanta.

En cuanto a su relación con otros perros, es un perro sociable que se lleva bien tanto con machos como con hembras, aunque es más compatible con aquellos a los que les gusta el juego y la diversión, ya que es un perro al que le encanta jugar con sus compañeros de cuatro patas. No obstante, estamos enseñándole a que aprenda a jugar de forma más calmada, ya que le puede a veces la alegría, pero con un simple NO o sonido, se relaja y se sienta a tu lado esperándote a que le digas cómo ha de hacer las cosas. Actualmente convive en el chenil con un compañero macho y se llevan de maravilla, y se aman a rabiar. Tal es el cariño que se tienen que, aunque se separen tres segundos, nada más se vuelven a reencontrar, saltan de felicidad como si hiciese años que no se viesen.

Por otro lado, Popeye es un perro que ha podido disfrutar de salidas fuera de la protectora y se lo ha pasado estupendamente. En el coche se ha portado muy bien, tumbado y tranquilo y en la calle más de lo mismo, disfrutando de la vida y de sus ratitos fuera de las cuatro paredes del chenil.

No permitamos que Popeye siga encerrado y se prive de esa felicidad que siente cuando vive experiencias fuera de la protectora, y vamos a darle la oportunidad de poder formar parte de una familia con la que poder disfrutar del aire libre, hacer senderismo, de los paseos por la playa y, sobre todo, del calor de un hogar.

Si estás interesado en conocer a Popeye, ponte en contacto con nosotros en el correo:

modulob@protectoramalaga.com