Prince

Sexo: Macho

Raza: Amorosos Cabezones

Edad aproximada: 5 años

Tamaño: Mediano

 

La historia de Prince no es una historia cualquiera. Es una historia marcada por la tristeza, la decepción, el rechazo y finalmente el abandono. El abandono de un ser querido que fue criado desde que era un pequeño cachorro, el que fue un compañero de vida durante años y del cual su dueño decidió deshacerse de él un día, olvidando y dejando todo lo vivido atrás, sin importar ese vínculo tan especial que se crea entre un animal y dueño/a.

Prince, antes conocido como Buba, vivía una vida feliz junto a su dueño. Él era el ojito derecho, el niño mimado de la casa, aquel que recibía todos los cariños y mimos, un miembro imprescindible de la familia, pero a veces hasta los cuentos más felices pueden torcerse.

Un día su dueño encontró el amor, una compañera que desde el primer momento fue bien recibida y aceptada por Prince, mostrándole todo su amor, como una más de la familia. Sin embargo, ella no venía sola. Al igual que el dueño de Prince, ella tenía una compañera perruna y lo que parecía que iba a convertirse en la familia perfecta, terminó resultando ser la peor pesadilla para Prince.

Tanto Prince como su compañera perruna, no se aceptaron y esto creó una situación y ambiente de mucha crispación entre ambos. No sabemos si sus dueños intentaron trabajar con ellos para intentar solucionar esa situación, si buscaron, o no, ayuda, pero lo que si sabemos es que el perjudicado de todo ello fue nuestro Prince.

A la hora de solucionar la situación, optaron por la opción más sencilla, deshacerse de uno de ellos, y como si de un pestañeo de ojos se tratase, todo los recuerdos, momentos y experiencias vividas entre Prince y su dueño se desvanecieron. Todos los años que Prince paso junto a su dueño se convirtieron en algo efímero, y finalmente, Prince fue dejado en el refugio.

Aun a día de hoy, seguimos sin entender como se puede abandonar a un animal al que has visto crecer y con el que has compartido parte de tu vida.

Cuando Prince llegó a la Protectora, vino con heridas por todo su cuerpo, seguramente como consecuencia de las disputas con su compañera perruna, y a ello se le sumaba una mirada triste y apagada. Prince ya no tenía un dueño que le protegiese, un dueño que aliviase su dolor y miedo por estar lejos de su hogar. Poco a poco y con la ayuda de los voluntarios, Prince comenzó a volver a ver la luz a su vida, a volver a confiar en el ser humano y olvidar los malos recuerdos para seguir hacia delante.

Prince es un perro muy cariñoso, al que le encanta estar rodeado de personas y recibir mimos y dar besitos con mucha delicadeza, como todo caballero que es. Es un perro de energía baja y sumiso, lo que lo hace apto para cualquier familia, incluso aquellas que tienen niños/as, ya que los adora y se lleva muy bien con ellos/as, tratándolos con respeto y educación. Sabe órdenes básicas como sentarse y llevarte la pelota y soltarla para que se la vuelvas a lanzar.

Por otro lado, es un perro que pasea muy bien con la correa y que le encanta poder sentir la libertad y el aíre libre, lo que lo hace muy apto para familias que no sean tan activas y prefieran disfrutar de paseos, junto a su compañero perruno.

En cuanto a su carácter con otro perros, se lleva bien con ellos, sobre todo con las hembras, las cuales tienden a ser más tranquilas, por lo que Prince se siente más seguro con ellas y se muestra más juguetón y simpático. No obstante, es apto con cualquier perro que no sea muy nervioso y pueda atosigarle, ya que al ser un perro que es tranquilo, lo que él busca es paz y tranquilidad en su vida.

Llevamos mucho tiempo esperando que alguien se fije en nuestro precioso Prince y le de la gran oportunidad que se merece, ya que es un perro casero, que ama estar en una familia y deseamos que vuelva a formar parte de una de ella, ya que sabemos que esto es lo que más feliz le haría a Prince. Os podemos asegurar que hay poco perros como Prince que en poco segundo sean capaces de robarte el corazón como lo hace él. Cualquier familia con un perro como nuestro Prince se sentirá muy afortunada de poder tener un perro que destaca por su dulzura, bondad, nobleza y la devoción que siente hacia las personas. Es una pena, y se nos parte el corazón, ver como pasan los años para Prince y que siga encerrado en una triste jaula, sin que nadie se fije en él y sea uno más de nuestros perros “invisibles”.

Si quieres ser la gran familia que Prince lleva esperando mucho tiempo y que desea tener, y poder experimentar lo que es el amor en primera persona, escríbenos a:

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