Rosi

Sexo: Hembra

Raza: Podenco X

Edad aproximada: 5 años

Tamaño: Mediano

 

Rosi, la invisible.

Nuestra Rosi es uno de los casos más especiales que tenemos en el refugio y por eso nos entristece muchísimo que todavía no haya encontrado su final feliz, ese que tanto anhela y desea.

El día que conocimos a Rosi pudimos corroborar de nuevo la insensibilidad del ser humano y como pueden existir personas que no tienen corazón y que son capaces de tratar a un animal como un simple objeto de usar y tirar. Rosi no solo tuvo la desgracia de ser abandonada en el campo, a su suerte, sin refugio, comida ni bebida, sino que lo más cruel fue hacerlo cuando Rosi acaba de ser mamá.

Sin ningún escrúpulo, todos fueron dejados en el campo sin tener un más mínimo ápice de sensibilidad hacia esa mamá y sus pequeñísimos bebes. Finalmente todos sus cachorritos encontraron su final feliz, pero Rosi no encontró a nadie que se fijase en ella.

Cuando Rosi llegó al refugio, nos encontramos que era una perrita totalmente destrozada psicológicamente y con una gran miedo hacia el ser humano, lo cual nos hizo hacernos una idea de la triste y dura vida que habría tenido Rosi. Al comienzo, era prácticamente imposible acercarse a ella. Sentía tanto pánico a las personas que una simple mirada, era suficiente para que ella se sintiese intimidada y se escondiese en busca de refugio.

Todo ello nos provocaba una gran desolación en nuestros corazones, ya que sabíamos lo buena perra que era Rosi, y que después de todo lo que había sufrido, el hecho de que todavía lo siguiese haciendo nos destrozaba el alma. Por ello, no decidimos rendirnos y trabajamos duro y con mucha paciencia para recuperar a Rosi y hacer florecer su verdadero carácter.

Poco a poco, Rosi ganó un poco de autoestima y empezó a tolerar un poco más al ser humano. Nos permite ponerle la correa y pasear con nosotros, e incluso se acerca, dependiendo de la persona, en busca de mimos y calor humano, aunque esto todavía no ha acabado y es un trabajo con ella que se ha de continuar.

Rosi es uno de esos casos en los que no hay negativo en ella. Es una pera sumisa y muy cariñosa, que está aprendiendo a confiar en el ser humano y que lo único que necesita es de alguien que se comprometa a ofrecerle ese cariño y amor que ella necesita para seguir adelante. Es perra que una vez que establezca ese vínculo de persona-perro, este será irrompible, y mostrará toda la nobleza, lealtad y dulzura que, los que la conocemos, sabemos que tiene.

Como toda perrita perfecta, se lleva genial tanto con perros como con perras y disfruta mucho de su compañía, por lo que es totalmente apta para una familia con perros/as, ya que se adaptará muy rápido a ellos y crearán una relación maravillosa. Actualmente, Rosi comparte jaula con otros compañeros caninos y se lleva estupendamente con todos ellos. Además, esto le ha supuesto algo muy positivo en su progreso de socialización al ser humano, ya que al ver que los demás perros confían en nosotros, ha hecho que Rosi también lo haga, aunque de forma prudente, y que por ejemplo, cuando nos ve en la puerta del chenil, se acerque a saludarnos y nos mueva el rabito para que la saquemos, algo que al principio era imposible.

Estamos deseando que llegue el día en que Rosi deje de ser una perrita invisible ante la mirada del ser humano y que llegue ese alguien que se fije en ella y caiga rendido/a a su dulce mirada. Como se ha dicho anteriormente, Rosi solo necesita de alguien que la ayude a seguir avanzando en su miedo y finalmente aprenda a confiar en el ser humano al 100%. Además, si la familia tiene más perros, mejor que mejor, ya que con su ayuda, Rosi se adaptará mucho mejor a su nuevo hogar y a su nueva familia y estos la ayudarán a descubrir que,a pesar de todo lo malo que ha pasado, todavía existen seres humanos con corazón y que están dispuestos a hacerle conocer lo qué es el amor y el calor de una familia.

Podemos aseguraros que no existe nadie en el refugio que no pueda deciros alguna palabra bonita de Rosi. Animaos a conocer a nuestra preciosa Rosi y ver lo especial que el. Si queréis darle la oportunidad a Rosi de que pueda tener, al fin, un final feliz, como lo tuvieron sus pequeños, escríbenos a:

modulob@protectoramalaga.com