Tarzan

Sexo: Macho

Raza: Mestizo Pastor

Edad aproximada: 8 años

Tamaño: Grande

Cuando era cachorro vivía en una casa llena de amor, con una familia. Sí, una familia, eso que se supone que nunca te da de lado, que jamás te haría daño, que estaría contigo hasta el final del camino… Me decían que me querían, que yo era único y especial. “Tarzán, eres uno más de la familia”. Esas palabras que me hacían feliz y que le daban sentido a mi vida, un día se las llevó el viento.

Una mañana noté un ambiente raro en casa, estaban nerviosos e incluso diría que enfadados. Cogieron la correa y me la pusieron, íbamos de paseo de nuevo, como cada mañana… pero esa mañana, no cogimos la carretera que iba hacia el campo al que siempre íbamos. Vi pasar por delante de mí un cartel, ponía Protectora de Animales y Plantas de Málaga. Pensé para mis adentros: ¡qué bien, vamos a por un hermanito para mí! Ahora ya podré jugar y compartir mi tiempo con un hermano peludo”.Al bajarnos del coche para entrar en aquel lugar, noté a través de la correa una tensión que atravesó mi alma, una tensión que jamás había podido sentir de mi familia. Y al entrar allí, escuche las terribles palabras que ningún perro querría escuchar jamás: “Vengo a entregarlo. No puedo hacerme cargo de él”. Mi mundo se desplomó, mi vida ahora sería entre rejas, sin calor ni amor diario... Empezaba aquí mi nueva vida, una vida dura y fría, una vida de penitente.

Soltaron la correa, me miraron a los ojos y dijeron: “Lo siento Trazan”. Y se alejaron, sin más, porque si… dejándome allí, solo, muerto de miedo… Cuando los voluntarios cogieron mi correa para llevarme a mi correspondiente jaula noté como una especie de compasión, amor, ternura, impotencia… y noté sobre mi cabeza una mano suave que decía: “no te preocupes Tarzan, aquí te vamos a cuidar y querer hasta que encontremos la familia que te merezca”. Esa familia que me dijeron que vendría aún no ha llegado. Llevo aquí muchos años, recordando aquel día que llegué, y tengo esa frase clavada en mi corazón, desesperado, esperándote a ti, queriendo ser parte de tu vida hasta el final de mi camino.