Tarzan

Sexo: Macho

Raza: Pastor Aleman mix

Edad aproximada: 11 años

Tamaño: Grande

 Cuando era cachorro, hace unos cuantos años, viví en una casa llena de amor, con una familia. Sí, una familia, eso que se supone que nunca te da de lado, que jamás te haría daño, que estaría contigo hasta el final del camino… 

Fui creciendo, y me llenaban la vida de ilusiones y falsas promesas. Me decían que me querían, que yo era único y especial. “Tarzán, eres una más de la familia”. Esas palabras que me hacían feliz y que le daban sentido a mi vida, un día se las llevó el viento.

Una mañana, al despertar, noté un ambiente raro en casa, estaban nerviosos, un poco tirantes, e incluso diría que enfadados. Cogieron la correa y me la pusieron, íbamos de paseo de nuevo, como cada mañana… pero esa mañana, no cogimos la carretera que iba hacia el campo al que siempre íbamos. Vi pasar por delante de mí un cartel, ponía Protectora de Animales y Plantas de Málaga. Pensé para mis adentros: ¡qué bien, vamos a por un hermanito para mí. Ahora ya podré jugar y compartir mi tiempo con un hermano peludo”.

Al bajarnos del coche para entrar en aquel lugar, noté a través de la correa una tensión que atravesó mi alma, una tensión que jamás había podido sentir de mi familia. Y al entrar allí, escuche las terribles palabras que ningún perro querría escuchar jamás: “Vengo a entregarlo. No puedo hacerme cargo de él”. Mi mundo se desplomó, mi vida ahora sería entre rejas, sin calor ni amor diario... Empezaba aquí mi nueva vida, una vida dura y fría, una vida de penitente, una vida que no se la deseo ni a mi peor enemigo.

Soltaron la correa, me miraron a los ojos y dijeron: “Lo siento Trazan”. Y se alejaron, sin más, porque si… dejándome allí, solo, muerto de miedo… Cuando los voluntarios cogieron mi correa para llevarme a mi correspondiente jaula, no note tensión… noté como una especie de compasión, amor, ternura, impotencia… y noté sobre mi cabeza una mano suave que decía: “no te preocupes Tarzan, aquí te vamos a cuidar y querer hasta que encontremos la familia que te merezca”.

Esa familia que me dijeron que vendría aún no ha llegado. Llevo aquí muchos años, recordando aquel día que llegué, y tengo esa frase clavada en mi corazón, desesperado, esperándote a ti, queriendo ser parte de tu vida hasta el final de mi camino.

 

Que os puedo contar de mi?? Desde pequeño no me han gustado las visitas al veterinario y siempre me ponen bozal cuando me tienen que ver, el color verde de su bata no me gusta nada y a veces confundo a personas que llevan ese color con el vete y les doy un susto, es un trauma que tengo desde pequeño pero lo voy superando poco a poco. Mi cuidadora me llevó de senderismo y me porte genial, el coche me dio un poco de miedo, no queria montarme pero luego me quede quietecito y vi que no era nada peligroso, no me montaba desde pequeño y no recordaba como era. Mi relacion con otros perro..., bueno.....soy un macho dominante y con otros machos pues mantengo las distancias,  pero las hembras me encantan, solo que soy muy pesado y algunas no me soportan, pero yo las adoro. Soy un oso peludo y cariñoso, me encanta dar abrazos y que me peinen mi hermosa melena, soy muy activo y disfruto muchisimo cuando salgo al patio a jugar con la pelota, soy un perro estupendo que llevo demasiado tiempo en el refugio y estoy loco por volver a sentir el calor de un hogar, el juego sin tiempos y el paseo tranquilo sin prisas, sabiendo que al volver me espera una cama caliente y no una fria jaula de cemento y gruesos barrotes

https://youtu.be/8794kXqAg1c

https://youtu.be/fo8n1u_-UCg