Bus

Sexo: Macho

Raza: Pastor Alemán X

Edad aproximada: 3 años

Tamaño: Grande

Este animal está reservado, si estás interesado en él revisa su estado en los próximos días.

Bus sentía auténtica devoción por sus dueños. Sentía una enorme lealtad hacia ellos, lealtad de la buena, de la que luchas por mantener.

Pues imaginaos lo que tuvo que suponer para él que sus dueños lo “olvidaran” atado en una estación de autobuses. Él, que pensaría que lo que tenía que hacer era esperar de forma obediente y paciente a sus dueños, era lo que hacía: esperar y esperar. Pero nunca llegaron.

Aunque sí que llegó el lacero del refugio y Bus no quería irse, él quería esperar a sus dueños, tardasen lo que tardasen. Pero le quedó más remedio que acabar en una jaula, enfadado y con verdadero pánico.

Los voluntarios empezamos a tratar con él y nos evitaba, no nos quería cerca, no quería que lo tocásemos, él quería a sus dueños. Pobre inocente, desconocía que ellos ya no lo querían más. 

Hasta que nos conoció de verdad y nosotros lo conocimos a él. Y os puedo decir que Bus es el mejor compañero del mundo.

Ahora esa devoción y lealtad las siente por nosotros. Es un perro que vive por y para las personas. Siempre pendiente a nosotros, con unas ganas enormes de jugar y aunque juegue con otros perros, siempre mirándonos buscando nuestra aprobación, o quien sabe si invitándonos a jugar también.

En el patio corre alrededor nuestra, nos salta, hacemos millones de trucos con él. Es alegre y es feliz porque está con nosotros. 
Es muy inteligente y adora jugar a la pelota y con su compañera de jaula. Es sociable con otros perros aunque al principio es un poco insistente y nervioso con sus ganas de jugar y eso otros perros se lo pueden tomar a mal, aunque estamos seguros que con lo inteligente y obediente que es... aprendería rápido a hacerlo con más calma.

Los gatos le dan miedo pero no tiene malos gestos así que poquito a poco podría convivir con uno. Igualmente, es sociable con niños.

Y pasea muy bien con la correa, siempre pendiente a su guía ignorando lo que ocurre a su alrededor, obediente ante cualquier corrección. Además, es muy cariñoso. Le encanta ponerse a dos patitas sobre nosotros y cubrirnos de besos. La verdad es que disfruta de cualquier interactuación que pueda realizar con los voluntarios.

Es un perro verdaderamente maravilloso. Me lo puedo imaginar correteando junto a su dueño, feliz. Más feliz aún recibiéndolo al volver del trabajo, con una enorme sonrisa y moviendo el rabito sin parar; preparado para cualquier plan que a su amado dueño se le ocurra.

Y quiero seguir imaginándomelo, pero sin barrotes de por medio.

Escribe por él a

moduloc@protectoramalaga.com