Faru

Sexo: Macho

Raza: Amorosos Cabezones

Edad aproximada: 2 años

Tamaño: Mediano

Ref: 18715

Que triste ha de ser que vengas al mundo con el único fin de ser usado como medio de ganancia económica, sin importar el daño que pueden ocasionar en el animal. Eso es lo que eras tu Faru, un objeto que generaba dinero y que a la primera de cambio que tuviste una avería te desecharon y seguramente te cambiarían por otro que cumpliera tu función y que esperemos que no acabe en el mismo sitio que tú.

Faru era uno de esos perros usados, seguramente, para procrear sin parar, por el hecho de formar parte de una raza que está de moda. Sin embargo, no sabemos cómo, Faru sufre una fractura en una de sus patas y en vez de sanarlo y cuidarlo, prefieren abandonarlo y dejarlo a su merced porque para qué sirve un perro si no puedo sacarle beneficio.

Esta es la triste realidad de los perros de “criadero” y sobre todo de esta raza, los cuales no son nunca vistos como un miembro más de la familia con el que compartir momentos, sino que son meros objetos con los que no se establece ningún vínculo afectivo y del que me deshago a la primera que me de problemas y tengo que dedicarle un mínimo de atención.

Por suerte para Faru, ahora está con nosotros y vamos a conseguirle una verdadera familia. Una que no lo quiera por su raza, sino por el perro que es y que lo traten como a uno más en la familia, y que conozca por primera vez, qué es que te abracen, mimen, y te hagan sentir parte importante de algo.

Nuestro Faru es un perro muy cariñoso, al que le encanta deshacerse en tus brazos. Es un perro que, a pesar de su apariencia física, es un buenazo y es apto para cualquier familia, ya que él lo único que busca es poder pasar un rato junto a las personas y que le acepten.

Faru es un perro que, debido a su dolencia, no puede hacer un excesivo ejercicio ni una actividad física intensa, pero eso no quiere decir que no pueda hacer vida normal. Él es capaz de pasear sin problema ninguno, aunque todavía está en fase de evaluación veterinaria, ya que su patita está actualmente soldando y es un proceso que requiere se tiempo para ver cómo sana, por lo que ahora mismo está dando sus paseos tranquilos y cortitos, lo cual hace muy bien y pasea sin tirar de la correa.

En cuanto a su relación con otros perros, es cierto que el refugio le está pasando factura y puede parecer que no le gustan sus compañeros de 4 patas, pero esto se debe a la ansiedad inicial que tiene cuando sale de la jaula, pero después es un perro que se relaja y que ignora a los perros. Incluso, con hembras lo hemos probado y ha ido bien. Al principio las huele, pero luego las respeta y no las atosiga.

Para Faru queremos una familia que no vea una raza, sino al verdadero Faru que nosotros conocemos, y que le brinde la oportunidad de poder conocer una vida diferente a la que ha conocido hasta ahora. Faru no conoce lo que es el amor, el cariño y el calor de un hogar y eso es lo único que pedimos para nuestro pequeño “musculitos”.

Si quieres conocer a Faru, escríbenos a:

modulob@protectoramalaga.com