Greta

Sexo: Hembra

Raza: Pastor Alemán X

Edad aproximada: 3 años

Tamaño: Mediano

Este animal está reservado, si estás interesado en él revisa su estado en los próximos días.

La cogieron cuando tenía tan solo dos meses y ha pasado toda su vida en una casa donde no la querían y donde vivía rodeada de basura. Pasaba semanas encerrada en una habitación, había días en los que le abrían la puerta para salir sin preocuparse por si volvía, rachas en las que a penas le daban de comer... Llegaron incluso a ponerle un collar antiladridos, que a base de descargas consiguió dejarle el cuello sin pelo, con heridas en carne viva y ella cada vez tenia más miedo.

Una de nuestras voluntarias vivía cerca y estaba atenta, a la espera de poder ayudarla. Ella nos cuenta que conoció a una Greta completamente diferente a la que conocemos ahora, cariñosísima y alegre cuando tenía la suerte de poder pasear un rato con ella y sus dos perros. Cuando Greta acabó en la perrera, esta voluntaria dio el aviso y la protectora la rescató.

Llegó triste y asustada, desconfiaba mucho de nosotros, nunca se acercaba y huía cuando intentábamos ponerle la correa. 

En las primeras semanas notamos como iba cambiando y empezaba a dejar de huir cuando nos veía con la correa y poco a poco comienza a acercarse con delicadeza para buscarnos, cada vez un poquito más.

Con otros perros es sociable, sabemos que en su antigua casa vivía con una perrita mayor a la que estaba muy apegada, pero falleció, y cuando la dejaban en la calle iba buscando juego con los perros a los que se encontraba. Actualmente convive con un pastor más grande que ella y un bodeguerito de tamaño pequeño. En la convivencia, debido a su inseguridad, busca ser la que manda en la jaula, controlando a los demás... Por ello necesita perros con carácter, que la entiendan y respeten pero que no se muestren débiles y asustados. Aún no hemos podido probarla con gatos.

La hemos sacado al exterior y estuvo rodeada de otros veinte perros, de diferente carácter y sexo y no tuvo problemas paseando entre ninguno de sus compañeros, estaba más pendiente de los ruidos y otros estímulos externos, ya que no está acostumbrada a ellos. Si se asusta con algún ruido se queda paralizada, pero con unas palabras cariñosas reanuda el paseo. Sabe andar muy bien a tu lado con la correa, sin dar ningún tirón.

Greta tiene solo dos años y muchas ganas de volver a confiar en las personas. No ha tenido un desarrollo normal, no ha socializado bien con perros ni ha tenido a penas contacto personas, y ahora se ha visto encerrada en una jaula, que lo hace todo mucho más difícil, pero estamos seguros que en una casa, acompañada de una familia que la quiera y tenga la paciencia que ella necesita para poder avanzar, dará un cambio radical. 
 
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