LARA Y JENNA

Sexo: Hembra

Raza: Podenco Maneto

Edad aproximada: 1 años

Tamaño: Pequeño

Este animal está reservado, si estás interesado en él revisa su estado en los próximos días.

JENNA Y LARA
Si hay una raza de perro especialmente castigada en esta zona nuestra de Andalucía, ésos son los podencos. No miréis las estadísticas que da el Seprona, no es necesario, pasad por la Protectora y lo comprobaréis. Son mayoría. Los vemos llegar delgados, temblando, asustados, maltratados, con una experiencia muy mala a sus espaldas y mucho terror al ser humano. Hay toda clase de refinamiento en cuanto al maltrato que les infringuen: ahorcamientos, tiroteo con perdigones, cortes de orejas, cortes de otras partes del cuerpo… O simplemente, abandono en el campo para que se busquen la vida, porque, ya sabemos, son podencos y saben cazar.
Si venís a vernos, lo comprobaréis. Y en la Protectora están los que han tenido suerte. No sabemos, ni casi quiere uno pensar, cuántos morirán abandonados, sufriendo, sin que nadie se entere. Desapercibidos, tal como han vivido siempre.
Lara y Jenna han tenido suerte, ellas están en la Protectora. Son estas dos preciosidades tan parecidas, porque son hermanas. Son podencas manetas, una especie más pequeñita, de patitas cortas, y como podéis ver, son preciosas. Fueron abandonadas junto a más hermanos, tal vez al dueño la rehala se le estaba haciendo demasiado grande y era hora de hacer hueco. Llegaron muy asustadas de las personas, a saber qué vida han tenido anteriormente, pero siempre han sido buenas, no han tenido un mal gesto, solo miedo y retraimiento.
Ya han mejorado. Los podencos son muy inteligentes, y saben que en el refugio nadie les va a hacer daño. Aunque tímidas, son cariñosas con los voluntarios, dóciles, y agradecen los mimos. Están aprendiendo a confiar, y se les nota el cambio día a día. Serán perritas ideales para cualquier familia. Son muy jóvenes todavía, Lara tiene un año, y Jenna dos. Toda una vida por delante para aprender todo lo que les quieran enseñar.
Una parte de la sociedad se equivoca pensando que los podencos solo sirven para la caza, pero cualquier persona que tenga un podenco puede desmentirlo. A muchos lo que más le gusta es un sofá y un rayito de Sol. Son compañeros ideales para cualquier familia, juguetones, listos, cariñosos, y si los sacas a pasear o al campo, tienen gran resistencia, pueden acompañar tanto a niños como a deportistas.

Además, los perros rescatados y adoptados son muy agradecidos, como si nunca olvidasen que se les salvó la vida.  Lara y Jenna están aprendiendo a querer, y cuando entreguen su corazón será para siempre.  Si quieres que una de estas dos podenquitas, o las dos, formen parte de tu familia, escribe un correo a Geriatrico@protectoramalaga.com. Nos pondremos en contacto contigo.s.