Oslo

Sexo: Macho

Raza: Amorosos Cabezones

Edad aproximada: 1 años

Tamaño: Grande

Ref: 19760

Apareció solito y de repente en nuestra puerta, no sabemos de dónde venía pero parecía que nos buscaba. Tenía una dermatitis enorme en su cuello y que hemos tardado semanas en curar así que era obvio que bien cuidado no estaba.


Oslo es una auténtica belleza a la vez que imponente, pues tiene la cabeza del mismo tamaño que la de cualquier voluntario.

Para aquel que sabe llevarlo, es un perro dócil, cariñoso y juguetón. Todo un osote. Le encantan las caricias y los mimos, incluso se tumba boca arriba en el suelo disfrutando de unas buenas caricias en la barriga, le estrujamos los mofletes y lo besamos. Incluso se revuelca en la jaula pidiéndonos mimos.

Además, le encanta jugar a la pelota, correr con sus patas gordotas y torpes por el patio, hasta cogerla y traerla de vuelta. 

Ha aprendido órdenes básicas como sentarse, tumbarse o mantenerse quieto. No tiene problemas con la manipulación pues lo hemos bañado varias veces debido al mal estado que tenía su piel cuando llegó y siempre ha disfrutado del baño. Respecto a las curas, al principio le dolía el cuello y gruñía, pero con el bozal nunca hemos tenido problemas ni ha intentado resistirse. Y la cura de la incisión de la castración la acepta sin queja alguna.

Pasea muy bien con correa y admite perfectamente el bozal. Ignora a otros perros o incluso la gente con la que se cruza, ya sean adultos o niños. Además, es muy obediente y hace caso ante cualquier corrección.

Lo hemos paseado con machos y hembras, y no ha tenido gestos feos con ninguno. Los huele con curiosidad y camina junto a ellos, aunque con los machos se excita más e intenta montarlos. Aunque admite la corrección y sigue paseando sin problemas.

Es un perro con una energía media por lo que no necesita gran actividad pero sí es cierto que necesita trabajo. Tiene algunos límites y por tanto, hay que saber entender sus señales. No le gusta que le quiten la comida o los juguetes, al principio tiene paciencia pero luego, te acaba dejando claro que es algo que no le gusta. Una vez confía en ti y aprende que no le quieres quitar la pelota, puedes manipularlo por completo sin problemas mientras la tiene en la boca o incluso estando tumbado con ella entre sus patas. 

Si te siente tenso o desconfiado hacia él, él mostrará la misma actitud hacia ti. Por otro lado, es un cachorrón que se excita e intenta dominarte y en ese caso, hay que dejarle muy claro que no debe sobrepasarse y no tener miedo si te responde. En conclusión, es un cachorro muy potente que no ha tenido una buena educación, así que necesita una familia responsable y con experiencia, que no tenga miedo ante perros tan grandotes. Ante todos estos factores, preferimos que sea una familia sin niños y sin perros. 

Oslo es un buen perro y en absoluto es un perro agresivo, todos los voluntarios tratan con él y lo quieren mucho, es nuestro osote y un buenazo en cuanto le coges el truco. Sólo necesita confianza y límites, amor y educación. Estamos seguros que en cuanto dé con una familia que sepa ofrecerle eso, Oslo se convertirá para ellos en un perro maravilloso.

 

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