Purgui

Sexo: Macho

Raza: Pinscher

Edad aproximada: 3 años

Tamaño: Pequeño

Ref: 18940

Purgui ha tenido una vida dura. Durante toda su vida, junto a su hermano Fido (bodeguero), ha vivido encerrado en un piso. Antes de eso, a su corta edad, jamás salió a pasear, ni a ver el mundo, ni a relacionarse con personas, tan solo con su hermano en aquel lugar. Su hermano era el mayor y él, como un cachorro, se refugió en Fido para que le protegiera.


La tragedia mayor llegó cuando la mujer decidió irse y dejar la casa, dejando a los dos perros solos seis meses. Tan solo venía alguien a darles de comer, ponerles agua y volvían a dejarlos solos. Finalmente, sus dueños decidieron que iban a llevarlos a la perrera a sacrificarlos. Querían librarse de ellos. Pero la protectora logró rescatarlos. ¡Por suerte esa vida ha quedado atrás!

 

Es un pinscher de tan solo tres años. Llegó a la protectora con su hermana Fido. Cada día vemos que empieza a soltarse, a relacionarse con otros perros, a confiar en el humano e incluso nos saluda, se pone contento, nos echa las patas, nos da besitos. ¡Todo un logro! Cuando llegó solo se quedaba tras su hermano, contento, pero desconfiado. 


Purgui tiene la energía propia de un perrito de su edad. En paseo es tranquilo, pero animado. Cuando se encuentra con otros perros en el paseo es muy sociable y simpático. 
 
Es un poco asustón, así que hay que ir poco a poco con él, hablarle con voz muy dulce y ponerse a su altura y él se te va acercando y cogiendo la confianza rápido. Es un perro muy bueno, no se mete en peleas y cada día está más alegre, aunque mejoraría más rápido en un hogar con alguien que le entendiera.

Purgui es el perrito perfecto para cualquier familia, no tiene ningún problema y adora estar en compañía y, sobre todo, los mimos. Le encanta que le mimen y le acaricien. Se acerca a los voluntarios buscando el contacto humano al que está acostrumbrado.

En la protectora convive con 5 o 6 perros más de diferente tamaño y edad, tanto machos como hembras, y se lleva muy bien con ellos. Especialmente con Fido, con el que ha vivido toda su vida y se acerca a él a darle lametones y cariño. 

Además, es compatible con gatos, tal y como se puede ver en su video.

Purgui es un ángel al que han herido y está poco a poco ganando confianza; sin perder su alegría y su actitud cariñosa. Tiene la esperanza de encontrar una familia que lo quiera, tener un hogar y no volver a ser solo un mueble en una casa, si no un miembro de la familia al que cuidar, amar y respetar.   

¿Tienes un lugar en tu casa y en tu corazón para Purgui? Estamos seguros de que Purgui lo llenará y será tu mejor amigo.