Toby

Sexo: Macho

Raza: Beagle X

Edad aproximada: 6 años

Tamaño: Mediano

Este animal está reservado, si estás interesado en él revisa su estado en los próximos días.

Toby es de esos perros que en un principio no provocan mucha empatía, quizás cueste conectar con él. Pero llevo días mirándolo desde lejos, entrecerrando los ojos, y lo observo... así es como me he dado cuenta de que si lo entiendes, Toby es de los que te duele dentro.

Fue dejado por su dueño en la perrera y cuando lo rescatamos, era estrés puro. Reaccionaba ante todo, ante cualquier tipo de manipulación, ante cualquier acercamiento por parte de otros perros... no era capaz de aceptar su situación y se frustraba. Liberaba esa frustración obsesionándose con piedras, con la pelota... y vuelta a empezar.

Pero con el pasar de los días... Toby se ha ido relajando, ha empezado a adaptarse y es ahora cuando está empezando a mostrarse tal y como es: un perro increíble.

Es un perrito muy inteligente, conoce numerosas órdenes básicas además de pasear genial con la correa. Adora jugar a la pelota y se le puede manipular mientras la tiene en la boca, tampoco le importa compartirla con otros perros. Aunque tiene muchas ganas de jugar y si tardas en lanzársela, saltará para quitártela de la mano.

Es muy cariñoso y una vez ha empezado a confiar en cada uno de los voluntarios, es él mismo el que busca cariño y no podéis imaginar cómo disfruta cuando le rascan el culillo. Parece un gatito retorciéndose entre los brazos de los voluntarios. Y qué ataques de alegría le dan.

Es un perrito activo, con un tamaño bastante reducido pero con el que realizar numerosos planes pues será el compañero perfecto.

Es sociable con otros perros y convive con numerosos de ellos. Los saluda contento, moviendo el rabito con alegría y a la vez siendo respetuoso. También es sociable con gatos.

Lo hemos sacado al exterior y sabe pasear perfectamente en coche. Pero lo más increíble es cómo le gusta el agua. Es un pececillo, en cuanto vio el agua tiraba hacia ella y empezó a nadar una larga distancia, parecía como si la echase de menos. Y ya si le lanzas palos (cuanto más grande mejor) se convertirá en el perro más feliz de este mundo. Además, estuvo rodeado de decenas de perros y se relacionó genial con todos.

Ojalá alguien se pare a observar a Toby y quiera entenderlo. Entienda que es un perrito muy sensible y que necesita estabilidad y sentirse querido. Y que en cuanto se adapte a su nuevo hogar, Toby volverá a ser el perro tan increíble que siempre fue, hasta que se sintió abandonado.

 

Si quieres saber más sobre él, escribe a

moduloc@protectoramalaga.com